2 de julio de 2021

Los cambios que podrían presentarse en la licencia de paternidad

 

Por: Katerine Bermúdez A.

 

El pasado 17 de junio de 2021 se dio el informe de conciliación al Proyecto de Ley No. 229 de 2020 Senado, 129 de 2019 Cámara “por medio de la cual se amplía la licencia de paternidad, se crea la licencia parental compartida, la licencia parental flexible de tiempo parcial, se modifica el artículo 236 y se adiciona el artículo 241ª del Código Sustantivo del Trabajo (CST), y se dictan otras disposiciones”, el cual evidencia el cambio de la licencia de paternidad que se tiene desde 2011, la inclusión de nuevas formas de licencia parental y otras medidas para evitar la discriminación por razones de maternidad.

Si bien, a la fecha en que se escribe este blog no ha habido ni la sanción ni la objeción presidencial de dicho Proyecto, en caso que este convierta en ley, hay varios aspectos que ameritan atención y de seguro, demandarán ajustes por parte de los empleadores en cuanto al manejo de sus trabajadores. Por esto, en el presente blog se hace mención a los cambios que prevé el Proyecto respecto a la licencia de paternidad, sin perjuicio de que más adelante, en otros blogs se escriba sobre los demás aspectos del CST que va a reformar esta iniciativa parlamentaria.

 

Incremento de la licencia de paternidad y la tasa de desempleo estructural

 

Conforme a lo que indica el texto conciliado, la licencia de paternidad pasará de ocho días hábiles a dos semanas, y su pago continuará a cargo de la EPS. Respecto a los requisitos para concederla, estos no varían porque el trabajador debe presentar el registro civil del hijo a más tardar dentro los 30 días siguientes a la fecha del nacimiento y la licencia será reconocida en proporción a las semanas cotizadas durante el período de gestación.

En la medida que esta es una prestación económica a cargo del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), lo relevante será que esté financiada con los recursos del mismo, sin embargo, en los antecedentes del proyecto de ley no hay claridad al respecto, y en el trámite legislativo está relacionado que hubo conceptos técnicos del Ministerio de Salud y del Ministerio de Hacienda que no respaldaban esta iniciativa, en parte, por dicha razón.

En el primero de ellos, Minsalud menciona que es inconveniente continuar con el proyecto mientras no exista una propuesta que permita distribuir equitativamente el tiempo de la licencia entre padre y madre y no se disponga de las fuentes de financiación correspondientes[1] y en el segundo, se abstienen de dar concepto favorable porque, entre otras, consideran que a pesar de los beneficios expuestos en el proyecto, se debe tener en cuenta la coyuntura actual en la que hay restricciones presupuestales y además, que este tipo de medidas puede acrecentar la percepción del incremento en los costos salariales en los empleadores y disminuir los niveles de ocupación de hombres y mujeres, por lo cual, la iniciativa para eliminar sesgos a la contratación y disminuir la brecha laboral de género no son suficientes para contrarrestar los efectos que acarrean este tipo de incentivos[2].

Si bien los portales de internet han hecho difusión de este aumento del tiempo de la licencia de paternidad, en algunos, han dicho que se incrementa a dos semanas y se seguirá haciendo de manera progresiva, hasta llegar a cinco semanas[3], lo cual no es del todo exacto. Lo que dice el proyecto es que las dos semanas se aumentarán en una semana adicional, sin pasar de cinco semanas, por cada punto porcentual de disminución de la tasa de desempleo estructural, comparada con su nivel al momento de entrada en vigencia de la ley.

Entonces, lo primero es saber qué es desempleo estructural, figura que no había sido vinculada a ninguna prestación social del CST, menos aun cuando resulta complejo lograr entender la relación entre fines y medios, es decir, la relación entre una prestación que según el título del artículo 236 del CST es para incentivar la adecuada atención y cuidado del recién nacido, con que haya menos desempleo estructural en el país.

El desempleo estructural es aquel que se genera por “las diferencias entre las cualificaciones y la localización de los trabajadores y las cualificaciones y localización requeridas por las empresas”[4], lo que significa que, si los trabajadores se cualifican y por ello, logran cubrir los empleos que requieren las empresas, el desempleo estructural baja. Conforme al proyecto, por cada punto que baje el desempleo estructural, que habría que medir al momento de entrada en vigencia de la ley para tener un porcentaje de referencia, la licencia de paternidad se incrementará en una semana más, hasta llegar a las cinco semanas, como ya se indicó.

Al revisar las cifras del DANE no se evidencia una medición del desempleo estructural, pues allí solo se hace mención a la tasa de desempleo, que valga decirlo, para mayo de 2021 fue del 15,6%[5],  lo que podría ser la razón por la que el proyecto establezca que la metodología para tal medición será definida de manera conjunta por el Ministerio de Hacienda, el Banco de la República y el Departamento Nacional de Planeación, la cual se debe publicar en diciembre de cada año para establecer “la base para definir si se amplía o no la licencia para el año siguiente”.

Entonces, la posibilidad de que dicha licencia de paternidad se aumente por encima de las dos semanas, no luce cercana porque ese desempleo estructural requiere políticas públicas a largo plazo en materia de formación de capital humano, potenciar el servicio público de empleo, redirigir ofertas de empleo y formar a los desempleados en lo que requiere el mercado, previa identificación de la oferta, lo que seguramente requiere tiempo y recursos del Estado.

Por último, el proyecto de ley menciona que esta ampliación de la licencia de paternidad aplicará incluso por el nacimiento de bebés prematuros, lo que no es nada distinto a respetar el principio de igualdad.

Como puede observarse, el proyecto en lo que refiere a la licencia de paternidad crea un incentivo para que el papá tenga más disponibilidad de tiempo para estar con su hijo recién nacido, sin embargo, esto por sí solo no garantiza que vaya a suceder, y no sobra considerar la posibilidad de que se eleven los costos para los empleadores formales por los efectos en la productividad, la redistribución de tareas, la sobrecarga de trabajo para otros trabajadores o incluso, por la contratación y capacitación de nuevos trabajadores, lo cual amerita que este tipo de iniciativas asuman de manera integral el estudio del costo – beneficio que generan para el niño, la familia, la sociedad, la empresa y la economía, a fin de que a futuro sus efectos no sean contrarios a los que se propone el legislador en cuenta a eliminar brechas género en materia laboral.

 

[1] Gaceta del Congreso No. 726, martes 18 de agosto de 2020.

[2] Gaceta del Congreso No. 558, martes 1 de junio de 2021.

[3] https://www.asuntoslegales.com.co/actualidad/paso-a-conciliacion-la-ley-que-extiende-la-licencia-de-paternidad-de-8-dias-a-5-semanas-3187026

[4] Manuel Costa Vallés. Introducción a la economía laboral, Ed. Universidad de Barcelona, 2006, p.106

[5] https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-y-desempleo