Derecho

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22 de enero de 2026

Salario mínimo, empleo e informalidad en Colombia

Por: Stefano Farné & Andrés Escobar

Si bien el objetivo del salario mínimo (SM) es proteger el ingreso de los trabajadores que en el mercado de trabajo se hallan en situación desventajosa, la evidencia empírica internacional sugiere que, un incremento de este puede generar efectos colaterales sobre el empleo. Así lo evidencian los trabajos de Baranowska-Rataj & Magda (2015), Kamińska & Lewandowski (2015), Christl & Köppl Turyna & Kucsera (2015), Holtemöller & Pohle (2020) que encuentran que existe una relación inversa entre el nivel de empleo y el salario mínimo, tal como lo predice la teoría clásica.

Por otro lado, estudios como el de Card & Krueger (1994), Dube (2019), Manning (2021) y Broecke et al. (2017) obtienen resultados que contradicen esta teoría y muestran que, por el contrario, aumentos del SM no tienen efectos importantes o directamente ningún efecto sobre el empleo. Incluso el premio nobel en economía Stiglitz – Stiglitz (2012) y Basu & Genicot & Stiglitz (2002) – ha defendido una postura sobre los efectos positivos de aumentos del SM.  

En fin, la literatura empírica internacional no es unánime y existe un debate sobre los efectos ocupacionales que provoca un incremento del SM.

Por su lado, la evidencia empírica para Colombia a pesar de que “no es completamente contundente sobre los efectos adversos del SM, los resultados sí tienden a mostrar que afecta negativamente el empleo y la probabilidad de estar empleado” (Arango et al., 2022: 14). De acuerdo con estos autores un incremento del 1,0% en el SM real aumenta la destrucción de puestos de trabajo en 0,44 puntos porcentuales y reduce su creación en 0,56 puntos porcentuales. Asimismo, Kugler & Kugler (2009) y Torres, Sánchez & Rodríguez (2009) sostienen que aumentos en el SM tienen efectos negativos sobre el nivel de empleo, reduciendo el empleo formal, aumentando el desempleo y extendiendo la duración del desempleo.

De manera similar, Mondragón, Peña & Wills (2010) advierten sobre los efectos nocivos del incremento del SM sobre la informalidad y reportan que el incremento del 20,0% del salario mínimo entre 1996 y 2001 estuvo asociado con un aumento de dos puntos porcentuales en la tasa de informalidad. De la misma forma, Arango, Flórez & Guerrero (2020) encuentran un efecto positivo del SM sobre la probabilidad de tener un empleo informal, con mayor afectación en trabajadores con menor educación, jóvenes y mujeres, subrayando un hecho particularmente grave: la informalidad tiende a ser persistente, por lo que un aumento fuerte del SM puede reforzar un estado de segmentación laboral. Más recientemente, Becerra y Morales (2025) encuentran una elasticidad de la demanda de trabajo del sector formal a cambios en el salario mínimo de -0,44.

Ahora, si bien los estudios para Colombia arrojan resultados congruentes con la teoría clásica, no logran explicar por qué a pesar de los altos incrementos del salario mínimo en los últimos años -10,1%, 16%, 12,1% y 9,5% en el 2022, 2023, 2024 y 2025 respectivamente- la inflación ha venido bajando y los datos de ocupación, desempleo e informalidad han venido mejorando, como se puede apreciar de la información reportada en el Cuadro 1.

¿Qué explicaciones pueden darse para estos resultados?

Seguramente, frente a estos aumentos fuertes e inusuales del salario mínimo una primera contramedida adoptada por las empresas ha sido la compresión salarial: a los trabajadores con una remuneración igual a un salario mínimo se les aumentó el porcentaje establecido legalmente, pero a los trabajadores con salarios superiores se les concedieron incrementos menores. Con esto, se ha compensado en parte el aumento de la nómina salarial total provocado por el aumento del salario mínimo.

Otra explicación se relaciona con una caída de los márgenes de ganancia de las empresas.  La OECD (2025) ha mostrado como en muchos países las ganancias por unidad de producto vienen disminuyendo desde 2023. Las empresas han aceptado disminuir sus márgenes de ganancia, pero en muchos casos la disminución de las ganancias por unidad de producto ha sido compensada por el aumento de la demanda final, es decir por mayores ventas.

Asimismo, han disminuido los costos de adquirir factores de producción distintos a la mano de obra, especialmente, debido al comportamiento de los mercados internacionales y a la revaluación del dólar, los precios de algunos insumos importados. Lo mismo ha ocurrido con los costos financieros: las tasas de interés, desde unos máximos registrados a principios de 2023, se han venido reduciendo de forma progresiva y notoria.

Todo lo anterior ha evitado que los mayores costos laborales derivados por el aumento del salario mínimo se trasladaran en su totalidad a precios más altos y que disminuyera la demanda de trabajo. La aparente desconexión que se ha presentado en los últimos tres años entre las predicciones de la literatura tradicional y la dinámica del mercado laboral colombiano sugiere la importancia de analizar otros mecanismos de mitigación u otras variables relevantes del contexto económico del país dentro de los modelos de análisis.

Sin embargo, quedan inquietudes: si las condiciones favorables que se han dado en mercados diferentes del laboral continuarán a presentarse y si las estrategias adoptadas por las empresas serán sostenibles en un futuro. Y si podrán compensar el fuerte aumento que decretó el Gobierno nacional para el salario mínimo de 2026, 18 puntos porcentuales superior a la inflación realizada en 2025.

Cuadro 1

Salario mínimo, inflación y principales indicadores del mercado laboral

AñoTITDOTDDTGPIncremento Nominal del SMIncremento Real del SMInflación
202258,056,511,263,610,113,1
202356,457,610,264,716,03,69,3
202455,957,410,263,912,15,55,2
202555,758,59,064,39,54,25,1
Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos del DANE.
Nota: Las tasas se tomaron como el promedio de los valores entre enero y diciembre.
TI=Tasa de informalidad; TDO=Tasa de Ocupación; Tasa de Desempleo; TGP=Tasa Global de Participación.

BIBLIOGRAFIA CITADA

  • Arango, L. E.; Ávila–Montealegre, O.; Bonilla–Mejía, L.; Botero–García, J.; Caicedo–García, E.; Dávalos–Álvarez, E.; Flórez, L.; Gómez–Pineda, J.; Grajales–Olarte, A.; Guarín–López, A.; Hamann-Salcedo, F.; Hermida–Giraldo, D.; Julio–Román, J.; Lasso–Valderrama, F.; Martínez–Cortés, N.; Méndez–Vizcaíno, J.; Morales–Zurita, L.; Ospina-Tejeiro, J.; Pulido–Mahecha, K.; Ramos– Veloza, M.; Vargas–Riaño, C. (2022). Efectos macroeconómicos del salario mínimo en Colombia. Ensayos sobre Política Económica (ESPE), núm. 103, septiembre 2022. 
  • Arango, L. E., Flórez, L. A., & Guerrero, D. (2020). Minimum wage effects on labour informality: heterogeneity across demographic groups in Colombia. Borradores de Economía No. 1104. Banco de la República.
  •  Arango, Luis E. y Sergio Rivera. 2022. Moderate Wage Increases and Flexible Labour Contracts to Protect Employment in Colombian Manufacturing. Journal of Policy Modeling, https://doi.org/10.1016/j.jpolmod.2022.07.002
  • Basu, K., Genicot, G., & Stiglitz, J. E. (2002). Minimum Wage Laws and Unemployment Benefits, when Labor Supply is a Houshold Decision. Markets and Goverments, in Oxford University Press, 38-59.
  • Baranowska-Rataj, A., & Magda, I. (2015). The impact of the minimum wage on job separations and working hours among young people in Poland. Institute of Statistics Working Papers, 45. Warsaw: Warsaw School of Economics.
  • Becerra, Ó., & Morales, L. F. 2025. Labor Demand Responses to Payroll Taxes in an Economy with Wage Rigidity: Evidence from Colombia. Borradores de Economía 1297
  • Broecke, S., Forti, A., & Vandeweyer, M. (2017). The effect of minimum wages on employment in emerging economies: a survey and meta-analysis. Oxford Development Studies 45.3.
  • Card, D., & Krueger, A., (1994) Minimum Wages and Employment: A Case Study of the Fast-Food Industry in New Jersey and Pennsylvania. American Economic Review, 84.
  • Christl, M., Köppl Turyna, M., & Kucsera. (2015). Employment effects of minimum wages in Europe revisitedMPRA Paper 65761, University Library of Munich, Germany.
  • Dube, A. (2019). Impacts of Minimum Wages: Review of International Evidence. Report prepared for Her Majesty’s Treasury (UK).
  • Holtemöller, O., & Pohle, F. (2020). Employment effects of introducing a minimum wage: The case of GermanyEconomic Modelling, Elsevier, vol. 89(C), pages 108-121.
  • Kamińska, A., & Lewandowski, P. (2015). The effects of minimum wage on a labour market with high temporary employment (IBS Working Papers, 07/2015). Warsaw: Institute for Structural Research.
  • Kugler, A., & Kugler, M. (2009). Labor Market Effects of Payroll Taxes in Developing Countries: Evidence from Colombia. Economic Development and Cultural Change, 57(2), 335-358.
  • Manning, A. (2021) The Elusive Employment Effect of the Minimum Wage. Journal of Economic Perspectives, 35.
  • Mondragon, C., Peña, X., & Wills, D. (2010). Labor Market Rigidities and Informality in Colombia. Economía, 11(1), 65-101. 
  • OECD (2025), OECD Employment Outlook 2025: Can We Get Through the Demographic Crunch?, OECD Publishing, Paris, https://doi.org/10.1787/194a947b-en.
  • Stiglitz, J. E. (2012). El precio de la desigualdad: el 1% de población tiene lo que el 99% necesita. Taurus.
  • Torres, J., Sánchez, F., & Rodríguez, J. (2009). Costos laborales y no laborales y su impacto sobre el desempleo, la duración del desempleo y la informalidad en Colombia, 1980-2007. Documentos CEDE 5540, Universidad de los Andes, Facultad de Economía, CEDE.