Derecho

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7 de abril de 2025

Los adulto mayores en el mercado de trabajo

Por: Stefano Farné y Andrés Escobar

Las tendencias demográficas recientes en el mundo están llevando a una extensión de la vida laboral de la población adulta mayor, mucho más allá de lo que se tenía contemplado en el pasado.

La participación laboral en el rango de edad de 65 a 69 años, antes marginal, se está volviendo común, y después de los 70 años es cada vez más frecuente.

En Colombia casi un tercio de la población que ha alcanzado la edad legal de jubilación sigue en el mercado de trabajo. En especial, poco más del 50% de los hombres en edad entre 62 y 74 años sigue trabajando, al igual que casi el 30% de las mujeres en edad entre 57 y 74 años. Se trata de porcentajes elevados según estándares internacionales, consecuencia del hecho de que todavía somos un país de ingresos relativamente modestos y con baja cobertura del sistema pensional lo cual obliga a muchas personas —probablemente en la mayoría de los casos en contra de sus preferencias— a trabajar más allá de la edad legal de jubilación.

En un futuro, entonces, es de esperar el operar de dos fenómenos en opuestas direcciones: por un lado, las mejoras de los ingresos y de la cobertura pensional harán que la participación de algunos adultos mayores en el mercado laboral se contraiga, mientras que por el otro, los aumentos en la expectativa de vida, el declino demográfico de la población en edad de trabajar y las necesidades de financiación de los sistemas pensionales empujarán a extender la vida laboral de las personas en edades avanzadas.

El cuadro anexo muestra como efectivamente en años recientes el empleo de los adultos mayores ha crecido mucho más rápidamente que aquel de los individuos en edad adulta, de 15 a 54 años. Por ejemplo, en 2024, los ocupados entre 15 y 54 años solo crecieron un 0,7%, mientras que los ocupados mayores de 55 años lo hicieron al 2,1% (los no pensionados) y al 10,2% (los ya pensionados). Diferencias sustanciales se registraron también en los dos años anteriores. En general, a lo largo de los últimos tres años el aumento del empleo ha sido particularmente notable entre los pensionados y especialmente entre todos los mayores de 65 años, pensionados y no pensionados.

Variación del empleo de las personas adultas y adultas mayores, pensionadas y no pensionadas. Total nacional. Promedios anuales 2021-2024

Variación interanualOcupados no pensionados 15-54Ocupados adultos mayores no pensionadosOcupados adultos mayores pensionados
2021-20227,210,636,2
2022-20232,76,214,0
2023-20240,72,110,2
Fuente: Elaboraciones del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social con base en microdatos DANE.

Algunos estudios recientes han caracterizado laboralmente a los adultos mayores colombianos[1]. Ellos se ocupan predominantemente como informales y trabajadores independientes en actividades comerciales, y agrícolas -si son hombres- o de hostelería y de servicios personales -si son mujeres-. Sus ingresos laborales tienden a disminuir con la edad debido a la mayor informalidad y al menor número de horas trabajadas normalmente. En el caso de los empleados domésticos, los cuenta propia y los jornaleros de mayor edad no siempre sus ingresos laborales mensuales alcanzan el monto de un salario mínimo.

Menos estudiadas son las características de los adultos mayores pensionados que siguen trabajando. Su número es en constante aumento en Colombia: eran 150 mil en enero 2021 y ya alcanzaron a los 339 mil en enero de 2025. Además, su participación en el empleo total está en acenso: en apenas tres años ha pasado de 0,9% (promedio 2021) a 1,4% (promedio 2024). 

Entre los pensionados las actividades que implican un duro trabajo manual tienen una baja participación -agricultura (6%, en 2024), construcción (3,5%) y servicio doméstico (3,1%)-. Por el contrario, las que involucran tareas de oficina y/o que requieren un limitado esfuerzo físico son apreciados por los pensionados; es así como el 23,5% de ellos trabaja en la administración pública, el sector educativo y sanitario, el 12% presta servicios profesionales, técnicos, científicos o administrativos, el 4,8% se desempeña en actividades artísticas y el 3,3% en actividades inmobiliarias. Otros sectores con importante participación de pensionados son el comercio (18,2%) y la hostelería (4,5%) donde revisten importancia las competencias blandas y de comunicación interpersonal. Finalmente, aproximadamente el 9% de ellos trabaja en la industria y en el transporte y almacenamiento, respectivamente.

Los adultos mayores pensionados que trabajan tienen elevados niveles educativos. En 2024 el 55,6% de ellos tenía educación superior y el 27, 2% había terminado el bachillerato. Esto contrasta con las condiciones educativas de los adultos mayores que trabajan y no son pensionados. Solo el 18,2% de ellos ostenta un nivel educativo superior y, por el contrario, el 49,5% a lo sumo ha alcanzado a completar el nivel básico.

Las características ocupacionales y educativas de los pensionados ocupados se ven reflejadas en sus ingresos. “Las personas que ya se han pensionados y que siguen trabajando reciben remuneraciones mucho más altas que las de sus coetáneos ocupados sin pensión” (Farné, 2025: 145). A estos ingresos laborales, además, se suman los ingresos pensionales que reciben, de los cuales no gozan los demás adultos mayores. Evidentemente, los integrantes de este grupo no van a quedar económicamente desprotegidos una vez decidan abandonar el mercado laboral.

En resumen, en Colombia siempre más adultos mayores continúan vinculados al mercado de trabajo y trabajan pasada la edad legal de retiro. Existen, sin embargo, dos grupos distintos de adultos mayores. Una minoría que está creciendo a pasos agigantados, impulsados a trabajar por la decisión de mantenerse activos y el deseo de complementar sus ingresos. Tienen niveles educativos elevados y ocupaciones menos riesgosas, de menor esfuerzo físico, y que se relacionan con competencias blandas. Y, por el otro lado, hay una mayoría de adultos mayores cuyos bajos ingresos, baja educación, junto con la imposibilidad de cumplir con los requisitos requeridos para pensionarse, obligan a mantenerse activos en el mercado laboral.  


[1] Ver, por ejemplo, Farné S. (2025), “La participación de la población mayor en el mercado laboral”, en De un Sistema de Pensiones a un Sistema Integral de Protección a la Población Mayor, CIESS-CODESS, Ciudad de México